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Un
Angel Caído - de Lucía Rojas
Era un verdadero ángel el que vi esa noche de luna caminado por el
parque forestal, parecía triste, apagado y caminaba solo, en dirección
desconocida, con la mirada perdida hacia un horizonte lejano.
Muchas veces mas lo seguí viendo. Me llamaba mucho la atención aquella
belleza tan característica que poseía. Tan solo aparecía de noche, jamas
lo vi de día, aunque lo busqué afanosamente.
¡Tan bello aquel ángel de ojos claros y cuerpo esbelto!
"Todas las noches a la misma hora pasabas y con la misma mirada perdida
con la que te vi"
Una noche decidí que te debía hablar; no sé porque... y nunca lo supe.
Volvía de mi trabajo y pasaste por mi ventana, baje rauda y te tomé por
sorpresa, te toqué el hombro, me miraste...
- ¿Quién eres?
- Solo quien te ve desde una ventana todas las noches
- ¡Ah, sí! A donde vives
- Le apunté mi ventana, la miro y dijo
- Que bien..
Y se marchó, me dejó parada mirándolo mientras comenzaba a llover.
Después de aquella conversación me quedó dando vueltas la idea: ¿adonde
te dirigías cada noche con paso ligero y sin apuro, buscando algo y
mirando un horizonte vago, sin futuro... sin nada?
Una noche llegaba del trabajo cansadísima, sin ganas de nada, entre la
penumbra vi una sombra, sobresaltada encendí la luz. ¡Era él, el ángel
de mirada perdida, el ángel de los ojos claros!
- Hola. – me dijo- Soy yo
- Hola, me asustaste..
¿Como entró?, es un enigma. Hablamos toda la noche, creí saber a donde
caminaba y por qué lo hacia... aunque nunca logré entenderlo
completamente. Con el tiempo que fuera a casa y teniéndolo tan cerca de
mí, comencé a enamorarme de aquel ángel.
No sabia nada de su vida, solíamos salir juntos a bailar o, entre tantas
noches, simplemente a caminar en busca de su horizonte desconocido.
Quizás aquellas conversaciones eternas me llevaron a amar a este ángel
de ojos claros.
Una noche oscura y eterna me invitó a bailar, cuando entramos le
pregunté que lugar era:
-Tranquila aquí estaremos bien -me dijo-
Bailamos toda la noche, ya en la madrugada fuimos a un pub, el único que
atendía a esa hora.
Entramos juntos sin importarnos la gente a nuestro alrededor, nos
sentamos y me besó con cariño, quizás esa era la despedida.
- Sabes me voy de aquí...
- ¿Por qué?
- No puedo vivir mas con esto..
- Qué sucede...
- Lo que sucede es que soy...
Ahí supe su secreto, pensé que todo se derrumbaba, mi ángel, mi amado
ángel de los ojos claros se había caído a un pozo sin fondo del que no
podrá salir nunca, aquel ángel se le había escapado de las manos a
alguien y ya no irradiaba luz, solo obscuridad.
Mi ángel caído aquel que conocí una noche, se había ido para siempre, ya
no lo vi pasar nunca más con su mirada perdida y sus ojos de enigma.
¡COMO LO AMÉ.............!
El Arcón de los Recuerdos
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