"No insistas en que te abandone y me separe de tí, porque donde tú vayas, yo iré,
donde habites, habitaré.
Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios.
Donde tú mueras moriré
y allí seré enterrada.
Que Dios me dé este mal y añada este otro todavía si no es tan sólo la muerte lo que nos ha de separar."