Alción, La estrella más hermosa
Muchas veces lo había oído pero sin prestarle demasiada
atención, pues apenas perceptible siempre lo notaba
allí, como un claro fondo en mis oídos. Lentamente me
fui dando cuenta que cuando tranquilo cerraba los ojos y
relajaba mi mente, lo escuchaba primero tenue y luego
mas fuerte y claro, a medida que ganaba concentración en
él. Muchas veces llegaba a perder contacto con el mundo
que me rodeaba pues ese sonido seguía creciendo hasta
convertirse en cristalino y ensordecedor, como si muchas
ranas croaran dentro de mis oídos.
Mientras se hacia mas fuerte, fugaces luces como telas
de araña fosforescentes lo acompañaban cruzando ante mis
ojos, y crecían hasta convertirse en verdaderos
relámpagos al tiempo que el croar de todas las ranas del
mundo parecía estar dentro de mi.
Algunas veces cierto temor me invadía durante ese
magnifico y extraño espectáculo y me llevaba a abandonar
el trance, pero siempre lo intentaba de nuevo para
llegar un poco mas lejos. También notaba que por larga
que parecía la experiencia, en realidad todo pasaba muy
rápido y en muy poco tiempo.
Mi confianza se fue afianzando y llegaba a buscar y
disfrutar de esos momentos, un cierto sentimiento de
ansiedad me llamaba a repetir y sentirme muy a gusto con
la experiencia, que me llegaba a parecer como una
especie de viaje a una dimensión distinta. Pronto todo
temor fue reemplazado por el placer de hacerlo, pues me
daba cuenta que lo podía controlar y abandonar cuando
quisiera. Y por el contrario, mi ansiedad me llevaba
cada vez más lejos, buscando algún final de tan
magnífico espectáculo de luz y sonido.
Y un día ese final llegó, como una orquesta que culmina
a todo instrumento dejando solamente un suave fondo de
flautas, mi tormenta personal se saturó de ranas y
arañas, y dio paso a una intensa calma dominada por un
aquietado silencio, solamente acompañado por la visión
de una extraña y magnifica claridad cambiante en brillo
y color, que pasaba de un blanco muy puro a tonos
azulados. Era como una hermosa nube rodeada de tenue
cielo, que se movía y cambiaba de forma como con vida
propia.
Me tranquilizaba saber que podía salir a la realidad en
cualquier momento. Notaba que a medida que repetía la
experiencia, llegaba cada vez más rápido a ese estadio
de paz y belleza, con esa hermosa y extraña forma
cambiante ante mis ojos, la cual gustaba de contemplar
extasiado.
El conocido murmullo apareció nuevamente, pero esta vez
no parecían ranas sino voces de un coro, como niños que
cantaban mientras esa suave forma oscilaba una vez mas
ante mis ojos, estaba muy cerca, parecía observarme.
Entonces, sobre el coro de fondo, escuche clara su dulce
voz diciéndome:
"Se que tu mente esta turbada aunque tu corazón siente
quien soy, siempre estuve a tu lado y a tu servicio, se
que me buscaste toda tu vida, soy un ángel, pero no
cualquiera, soy tu ángel de la guarda". Mi sorpresa sin
duda fue grande, pero la paz y la confianza continuaron
inundando mi espíritu, y todavía sorprendido con
ingenuidad pensé: "Dios mío... no pareces un ángel"
"Así es, no tendré forma ni nombre hasta que tu me los
des, yo existo por ti y para ti, me buscaste desde
siempre, quisiste con tanta Fe y Amor encontrarme y aquí
estoy. Ahora debes darme un nombre y una forma y así
como lo desees seré para ti"
La emoción que me inundaba era indescriptible, mi
querido Angel se comunicaba conmigo y yo era digno de
escucharlo. Ciertamente desde muy niño había buscado y
encontrado infaliblemente su protección y amparo, no
solo para mi sino para otros que la necesitaban. Siempre
le hable con sinceridad y muchas veces le pedí perdón
por mis faltas y flaquezas. Y siempre pensaba: "Tengo Fe
que algún día podré conocerte, aunque sea al final de mi
vida"
Y ese día por voluntad de Dios había llegado, entonces
le dije:
"Como sabes, siempre te llame Alción, como la pequeña,
hermosa y solitaria estrella del firmamento, y siempre
te imagine como una niña, así como tu voz, dulce y
cristalina"
Entonces fue como si una verdadera estrella hubiera
explotado iluminándolo todo, y la forma sin forma fue
revelando una hermosa y dulce niña, haciendo visible su
celestial espíritu divino.
"La voluntad de Dios se ha cumplido, ahora tengo un
hermoso nombre y una hermosa forma gracias a ti y a tu
Fe. Como desde siempre, soy tu fiel amiga y confidente y
tendremos mucho de que hablar. Desde ahora cuando vengas
a buscarme así me encontraras y llámame siempre por mi
hermoso nombre"
"Dame Señor la luz para ver en la oscuridad. ayúdame a
entender, enséñame a caminar. Aprender a vivir es tener
alas y volar. con solo saber que es infinita tu bondad"
Dios esta entre nosotros
Jorge Alberto Dini
Mar del plata, Argentina
Galería de los Angeles
Poetas