|
Jesubilín
(Alegría de Dios, regocijo del corazón)
No te niegues nunca a hacer algo que pueda servir a los demás. Dios ha hecho del
intercambio una moneda invisible que solo vale cuando abrimos el banco del
corazón y por poco que parezca invertimos en acciones de amor. Quienes dicen no
necesitar nada de nadie, son los que a la larga se quedan murmurando rumores
pasados que ya nadie quiere oir. La solidaridad con los otros es una posibilidad
de todos, solo que algunos se olvidan por un instante lo frágil de su fortaleza,
que unicamente recuerdan cuando su corazón esta en bancarrota.
© Miguel Angel Arcel
|
 |